ETFs pasivos y burbujas: ¿están inflando el mercado sin que lo notemos?

La inversión pasiva ha revolucionado el mundo financiero en las últimas décadas. ETFs que replican índices como el S&P 500, el Nasdaq o el MSCI World han permitido a millones de personas acceder a los mercados con bajos costos, diversificación inmediata y sin necesidad de seleccionar activos individuales. Su eficiencia ha hecho que inversores institucionales, fondos de pensiones, asesores financieros y ahorradores particulares hayan adoptado esta estrategia como el nuevo estándar. Sin embargo, a medida que esta tendencia se expande, ha surgido una preocupación creciente: ¿los ETFs pasivos están inflando una burbuja en los mercados?

La idea de que la inversión pasiva podría estar provocando distorsiones en la asignación de capital, empujando los precios al alza de forma artificial o concentrando el riesgo en pocas empresas, ha ganado espacio en debates académicos y mediáticos. Algunos inversores de renombre y gestores activos han advertido que el crecimiento masivo de estos fondos podría estar sembrando las semillas de una futura crisis bursátil.

En esta guía analizamos a fondo esta controversia. Veremos qué fundamentos tienen estas acusaciones, qué datos existen al respecto, cómo funciona realmente la inversión pasiva, si hay distorsión de precios, concentración excesiva o problemas de liquidez, y qué implicancias tiene esto para quienes invierten a través de ETFs. También abordaremos las posturas críticas y defensivas de grandes referentes del sector y qué señales debemos observar como inversores conscientes.

Porque si bien los ETFs pasivos han democratizado el acceso a los mercados, también es fundamental entender sus efectos secundarios, tanto reales como percibidos, y estar preparados para actuar con criterio ante posibles riesgos estructurales.

¿Qué es la inversión pasiva y cómo operan los ETFs?

La inversión pasiva busca replicar el comportamiento de un índice de mercado, sin intentar superarlo. En lugar de seleccionar acciones “ganadoras” o temporizar el mercado, esta estrategia compra todos los activos que componen un índice, en las proporciones exactas, y mantiene esa cartera con mínimas modificaciones. Su principal exponente es el ETF, o fondo cotizado, que permite adquirir esa cartera de forma sencilla, líquida y con costos operativos muy bajos.

Algunos de los ETFs pasivos más populares replican índices como:

  • S&P 500 (acciones grandes de EE. UU.)
  • MSCI Emerging Markets (mercados emergentes)
  • Nasdaq 100 (tecnológicas líderes)
  • Euro Stoxx 50 (principales empresas de Europa)

Estos ETFs no toman decisiones activas. Simplemente compran los activos que componen el índice y ajustan su cartera cuando el índice cambia, generalmente de forma trimestral. Este enfoque evita errores humanos, reduce comisiones y elimina la necesidad de análisis constante, lo que ha atraído capitales de todo tipo en todo el mundo.

¿Por qué se dice que los ETFs pasivos podrían generar burbujas?

Las críticas hacia los ETFs pasivos como causantes de una burbuja se basan en varias ideas clave. A continuación, desglosamos los argumentos más repetidos por quienes sostienen esta teoría:

  • Asignación automática de capital: Como los ETFs compran acciones según su peso en el índice, no distinguen entre empresas sobrevaloradas o infravaloradas. Esto puede amplificar el precio de acciones que ya tienen mucha capitalización.
  • Concentración excesiva: Algunos índices como el S&P 500 están dominados por un pequeño grupo de empresas (Apple, Microsoft, Amazon, etc.). Al crecer los ETFs que replican esos índices, también se concentra más dinero en esas compañías.
  • Desconexión con los fundamentales: Se argumenta que el flujo constante de dinero a ETFs impulsa precios de acciones sin tener en cuenta sus ingresos, utilidades o métricas reales de negocio.
  • Fragilidad en crisis de liquidez: Si todos intentaran vender ETFs al mismo tiempo, podría haber presión bajista masiva sobre ciertos activos, agravando una caída del mercado.
  • Dominancia estructural: Algunos críticos afirman que cuando el 50% o más del mercado opera pasivamente, ya no hay suficientes agentes activos para corregir precios de forma eficiente.

Estas ideas han sido mencionadas por inversores como Michael Burry (famoso por predecir la crisis subprime), gestores de fondos value y académicos críticos del enfoque pasivo. Pero ¿realmente los datos validan estas preocupaciones?

Qué dicen los datos: ¿es real la burbuja?

Aunque los temores pueden tener cierta lógica, los estudios empíricos no muestran de forma concluyente que los ETFs pasivos estén generando una burbuja sistémica. Veamos algunos hechos relevantes:

  • Participación del mercado: La inversión pasiva representa cerca del 45% del total del capital invertido en acciones en EE. UU., pero sigue habiendo una gran parte en manos de gestores activos, hedge funds y traders individuales.
  • Liquidez: La mayoría de los ETFs están altamente líquidos. Además, los ETFs no compran y venden directamente en bolsa cada vez que se opera con ellos; utilizan mecanismos de creación/redención con market makers.
  • No compran cualquier precio: Aunque replican índices, los ETFs se ajustan solo cuando el índice cambia. No “compran sin pensar” todo el tiempo.
  • Evaluación de precios: A largo plazo, los precios siguen respondiendo a las utilidades y expectativas futuras. La inversión pasiva no ha eliminado los ciclos económicos ni la volatilidad.

Además, algunos estudios sugieren que la inversión pasiva ha ayudado a reducir los costos y mejorar la transparencia del mercado, contrarrestando algunos efectos nocivos de la gestión activa, como el exceso de rotación o los conflictos de interés.

La concentración de mercado: ¿un problema real?

Uno de los puntos más debatidos es la creciente concentración de los índices más populares. Por ejemplo, en 2024, las 7 principales empresas del S&P 500 representaban más del 30% del índice. Esto significa que cualquier ETF que lo replique también tiene una exposición desproporcionada a esas acciones.

Sin embargo, esta concentración no es causada por los ETFs, sino por la propia evolución del mercado: empresas como Apple o Microsoft han crecido más que otras, y el índice simplemente refleja eso. Los ETFs pasivos siguen al índice, no lo crean.

Aun así, los inversores deben estar atentos a este fenómeno y considerar:

  • Diversificar entre varios índices (no solo el S&P 500)
  • Incluir ETFs de igual ponderación (equal-weighted)
  • Incluir ETFs de factores (value, small-cap, etc.)

¿Qué opinan los grandes gestores y académicos?

Las posturas están divididas. Por un lado, gestores como Michael Burry, John Hussman o Rob Arnott han advertido sobre los peligros de la pasividad excesiva. Por otro lado, académicos como Burton Malkiel (autor de "A Random Walk Down Wall Street") y Jack Bogle (fundador de Vanguard) defendieron el enfoque pasivo como una forma eficiente de acceder a los mercados sin caer en la especulación.

Vanguard, BlackRock y State Street —los tres gigantes de ETFs— han publicado informes señalando que la inversión pasiva no es lo suficientemente dominante como para distorsionar el precio de activos, y que su presencia ha mejorado la eficiencia de los mercados.

¿Cómo protegerte como inversor si usas ETFs pasivos?

Si bien no hay señales claras de que estemos en una burbuja provocada por ETFs, sí es saludable adoptar ciertos hábitos prudentes al construir tu cartera:

  • Diversifica entre varios ETFs: Incluye distintos países, sectores y estilos de inversión.
  • Evita sobreexposición a un solo índice: No pongas todo en el S&P 500 o en tecnología.
  • Considera la exposición real: Revisa la concentración del fondo, no solo su nombre.
  • Combina inversión pasiva con elementos activos: Si te interesa, podrías usar fondos de factores o asignación táctica.
  • Sé consciente de los ciclos: La inversión pasiva no te exime del riesgo de mercado.

Recordá que la inversión pasiva no es “libre de riesgos”. Solo es una forma distinta —y muchas veces más eficiente— de exponerse a los mismos mercados. Pero sigue siendo inversión, no magia.

Conclusión

La idea de que los ETFs pasivos están creando una burbuja en los mercados globales es una preocupación válida, pero que hasta ahora no ha sido respaldada por evidencia concluyente. Aunque hay efectos secundarios a considerar —como la concentración de capital en pocas acciones o el posible impacto en liquidez durante caídas fuertes—, la estructura de los ETFs y el comportamiento de los mercados aún reflejan dinámicas sanas.

Lo que sí es cierto es que el éxito de la inversión pasiva ha cambiado la forma en que los mercados funcionan. Ha reducido costos, simplificado el acceso, y dado protagonismo a la eficiencia por sobre la especulación. Esto puede generar incomodidad en ciertos sectores tradicionales del mundo financiero, pero no necesariamente indica una distorsión peligrosa.

Como inversor, la clave está en no dejarse llevar por narrativas extremas, ya sea de euforia o de alarma. Entender los fundamentos, revisar periódicamente tu exposición y diversificar inteligentemente seguirá siendo la mejor defensa ante cualquier escenario.

En conclusión: los ETFs pasivos no están generando una burbuja per se, pero sí exigen una mayor consciencia de cómo están configurados los índices que replican y qué efectos pueden tener en tu portafolio.

 

 

 

Preguntas frecuentes

¿Los ETFs pasivos inflan artificialmente los precios de las acciones?

No necesariamente. Replican índices que ya están compuestos por empresas grandes. Si esas compañías crecen por fundamentos, los ETFs simplemente acompañan ese movimiento.

¿Es riesgoso invertir solo en ETFs del S&P 500?

Puede implicar concentración en pocas empresas. Es recomendable diversificar con otros ETFs que incluyan más regiones, sectores o estilos de inversión.

¿Podría colapsar el sistema financiero por culpa de los ETFs?

Hasta el momento no hay evidencia de un riesgo sistémico por ETFs. Existen mecanismos de control, creación/redención y supervisión que mitigan estos riesgos.

¿Conviene combinar inversión pasiva con fondos activos?

Puede ser útil si querés aprovechar oportunidades específicas o mitigar riesgos de concentración. La clave es mantener una estrategia coherente con tu perfil de riesgo.

Author Tomás Aguirre

Tomás Aguirre

Tomás Aguirre es un escritor financiero chileno, dedicado a la divulgación económica a través de artículos educativos sobre trading, inversiones y finanzas personales. Con un enfoque claro y didáctico, busca acercar el mundo de los mercados a lectores de habla hispana, brindándoles las herramientas necesarias para mejorar su conocimiento financiero y tomar decisiones más conscientes.